Angustia

Angustia, placer, descontrol, muerte,

lúgubres árboles hallo en mi interior.

Mi poesía déjame leerte,

permíteme hacerte mío con pavor.

Puedes oírlo? Son tus ojos ardiendo

una estrofa más a mis pensamientos.

Qué he de hacer

con este sentimiento tormentoso y cruel

TIC-TAC

TIC-TAC

Algo me cubre los ojos,

sé que es la hora del adiós,

sé que es el momento de marchar.

Tic-Tac y asfixiar.

Bajo mis pies, el suelo retumba,

mi mente me pide a gritos que huya,

mas mi cuerpo no se mueve, nada puede iluminar.

Tic-Tac y asfixiar.

Corro, corro y en el sitio me hallo.

¡Prometo que fue involuntario!

Te ruego que me dejes en el valle.

Llegó la hora, retumba el piar.

Tic-Tac y asfixiar.

Tic-Tac ya viene a por mí.

Tic-Tac ya viene a por tí.

Tic-Tac ya enfurecí.

Tic-Tac en qué me convertí.

CARTA INACABADA

Una piedra en el mar

dejándose llevar

a través de la corriente,

alejándose

de su punto de partida.

Una letra inacabada,

de esas que ya nadie lee.

Se encuentra en aquel cajón

el cual dejaste de mirar

tiempo atrás.

Un pájaro indefenso,

que recogiste una tarde de invierno,

te sientes culpable por encerrarlo,

pues no te quedó otra triste opción

que dejarlo en libertad.

Una pequeña pluma,

que al intentar alcanzarla,

se te escapa entre las manos

UNA LLAMA EN MI INTERIOR

Tú, yo y las calles de Madrid, donde guardábamos nuestros secretos. Sitios que no han sido descubiertos hasta nuestros momentos juntos. Sitios en los que los rincones ahogan nuestras palabras. Escondites que nos transportan a mundos paralelos en los que el tiempo no debería existir. Tu mano junto a la mía dibujando caricias con una pluma. Nuestros cuerpos acercándose, sintiendo una llama en nuestro interior.

OLVIDADA

OLVIDADA

Soy ese náufrago despojado de tus aguas. Soy ese libro que leíste y tiraste. Soy esas millones de estrellas en el diminuto cielo que solo ves cuando te aburres. Soy esa colonia que siempre llevabas a tus citas, pero hace tiempo que perdió su aroma. Soy ese pintalabios rojo que me ponía para salir por las noches, pero hace tiempo que dejó de pintar, como ese lápiz que utilizaste para escribirme esas cartas, y ya no tiene punta…